España es el segundo país del mundo que más dinero dona a las misiones, según informó el director nacional de OMP, Anastasio Gil. Tras Estados Unidos, nuestro país es el más generoso en aportaciones de los fieles, aunque en los últimos años se ha producido un fuerte descenso en el importe total. Así se refleja en el Fondo Universal de Solidaridad, que fue objeto de debate en la Asamblea de OMP, que tuvo lugar la pasada semana en Roma, con la asistencia de directores de 120 países y la presencia del Papa Francisco. Faltaron únicamente seis, entre ellos, Julius, director de OMP en Siria, y cruelmente asesinado durante el conflicto bélico que asola el país.
Se trata de la primera ocasión en la que se plasman las aportaciones de todo el mundo a las misiones. En total, la Asamblea General gestionó prácticamente 150 millones de dólares, y aprobó 2.440 proyectos ordinarios, y otros 1.264 extraordinarios, entre los destinados al Domund, Vocaciones Nativas o Infancia Misionera. "No hay dicotomía entre proyectos sociales y pastorales", apuntó Gil.
Europa, con 77 millones de dólares, lidera la lista, seguida de América (50 millones); Asia, 9 millones; Oceanía, otros 9; y África, 2,5 millones. Sin embargo, la caída en Europa y América del Norte ha sido sostenida.
En total, nuestro país ha aportado este año 18,9 millones de dólares, algo más de 12% del total, en un continuado descenso desde 2008, año en que arrancó la crisis. "La situación económica está afectando, es un hecho incuestionable", reconoció el director nacional de OMP. "Ha habido un ostensible descenso", señaló, quien apuntó que en el último año el descenso de produjo en el Domund. En todo caso, "queremos manifestar nuestro agradecimiento al pueblo español, porque en los últimos cinco años hemos puesto a disposición de las misiones 145 millones de dólares". Millones de pocos, de huchas, donativos, etc... que hacen posible que la lucha contra la injusticia y por la fe que llevan a cabo los 13.000 misioneros españoles siga siendo una realidad fecunda.
"Hemos bajado una media del 8%. Es una realidad", apuntó Anastasio Gil. "Nos resistimos a resignarnos, seguiremos trabajando porque los pobres nos necesitan". Y es que "nadie es indiferente a un misionero", que están "viviendo y compartiendo con los que sufren, siendo los otros". Al tiempo, Gil reafirmó la "transparencia total en los donativos que recibimos. Podemos asegurar que ningún céntimo se pierde o se desvía".
No hay comentarios:
Publicar un comentario