El Cardenal Mons. Antonio Cañizares Llovera, anterior Arzobispo de Granada y prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, ofreció una conferencia, en el Colegio Oficial de Arquitectos de Granada.
Mercedes Moll de Miguel, presidenta de honor del Club de la Constitución, abrió la sesión pronunciando unas palabras de introducción, y a continuación, Carlos Ruíz Cosano, Secretario de la Facultad de Medicina de Granada, hizo una presentación del Cardenal Cañizares, que fue Arzobispo de Granada desde el año 1997 hasta 2002, y fue nombrado Cardenal en el año 2006 por el Papa Benedicto XVI.
La iniciativa fue organizada por el Club de la Constitución de Granada, y enmarcada en el ciclo de conferencias "Europa ante la crisis" del mismo club, en el que participaron Juan Carlos Rodríguez Ibarra, ex presidente de la Junta de Extremadura, Juan Francisco Montalbán Carrasco, embajador de España en Cuba, y Manuel González Hernández, comandante del ejército de tierra experto en el MADOC, entre otras personalidades.
Mons. Cañizares Llovera habló de "la crisis moral en Europa", y estructuró su ponencia en dos partes principalmente; en la primera realizó un análisis de los síntomas de la crisis, en el que mencionó el paro, economía de la exclusión y de la inocuidad y la defensa de la vida.
El Cardenal comenzó hablando de la crisis económica y del paro: "Se está olvidando que el trabajo es un derecho fundamental, que el hombre se realiza en el trabajo, que el trabajo corresponde a su dignidad y de alguna manera la entraña del ser humano y de la sociedad. Sin el trabajo, ni el hombre, ni la familia ni la sociedad se sustenta y sostiene".
"Hace unos 20 días estaba con el Papa Benedicto y me decía tres pilares que es necesario consolidar: matrimonio y familia en primer lugar, sacerdotes y Eucaristía. Sin esto, no habrá Nueva Evangelización, no habrá renovación de la humanidad", apuntó Mons. Cañizares.
Asimismo, habló del origen de la crisis financiera: "La crisis financiera que atravesamos nos hace olvidar que en su origen hay una profunda crisis antropológica, la primacía del ser humano. Hemos creado nuevos ídolos, la adoración del antiguo becerro de oro ha encontrado una versión nueva y despiadada en el fetichismo del dinero y en la dictadura de la economía sin un rostro y sin un objetivo verdaderamente humano".
Mons. Cañizares añadió un mensaje positivo de cambio: "Lo que necesitamos es un cambio de principios y criterios, que rija los comportamientos y criterios de actuación tanto personales como colectivos, tanto individuales como institucionales. Necesitamos criterios de razón, de verdad, de bien, de valores para enderezar este mundo".
Por último, Mons. Cañizares habló del papel de la Iglesia en esta momento de adormecimiento moral, el mensaje de esperanza que tenemos que dar los cristianos y la Nueva Evangelización.

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