domingo, 25 de mayo de 2014

La Macarena reinó ayer en Sevilla y llevó "esperanza" a sus hijos

La famosa frase de Rodríguez Buzón: "Como Tú ninguna", pasó a la historia para definir, calificar a la Esperanza Macarena. Ayer tuvimos la dicha y la suerte de ser elegidos por la Macarena para presenciar su paso por las calles de Sevilla. Sí, elegidos, porque entre el fútbol, las comuniones y otros menesteres, todos los que nos echamos a la calle ayer para ver pasar a la Santísima Virgen de la Esperanza, fuimos designados por Ella, para no olvidar su traslado a la Catedral en el L Aniversario de la Coronación Canónica.
La fineza y elegancia en el andar del palio macareno, trajo a la boca de muchos la famosa frase... "Como Tú, ninguna". Grandes y pequeños, medianos y adolescentes, ayer dejaron ver el amor que profesan a la Virgen Macarena. Emociones?..., en cualquier punto del amplio recorrido. A su salida, por el reencuentro de nuevo desde la Semana Santa. En San Juan de la Palma, al presenciar a la Santísima Virgen de la Amargura, vestida con sus mejores galas y tocada con la corona de Coronación, como esperaba en el presbiterio la llegada de la Virgen Macarena. Encuentro histórico el vivido junto a la Amargura.

Y qué decir en Sor Ángela de la Cruz?... Frente a frente, sus camareras, las que le cambian la ropa interior, como si de una de las enfermas que cuidan a diario se tratara, con mimo, delicadeza, pero sobre todo..., con mucho Amor. El mismo amor que les dejó en herencia Sor Angelita.

Cada rincón, esquina, avenida, plaza, recordaba a alguien que ya no está, o algo que no se puede recuperar. Ayer la Esperanza Macarena llevó "esperanza" a su Sevilla del alma. Mudos, sin habla se quedaron las personas que presenciaban el paso de la Santísima Virgen de la Esperanza por Tetuán. Allí, una persona sentada en el suelo con un cartel pedía que le ayudaran. Casado, con tres hijos, sin trabajo, vivo en la calle... rezaba el cartel. Curiosamente la Esperanza  avanzaba a los compases del Carmen de Salteras y, al aproximarse a esta persona, cabizbaja, sin atreverse a mirarla, quizás por vergüenza por la situación que vivía..., Ella paró. Se arrió el paso a su altura... Levantó tímidamente la mirada, dos lágrimas silenciosas se deslizaron por la mejillas de este señor.... Es cierto, la Macarena bajó a la Catedral sin su Hijo de la Sentencia delante, pero llevaba otras sentencias vivientes; sentencias que le pedía, rogaban, imploraban, suplicaban..., no perder la "esperanza". Tener "esperanza" en encontrar un trabajo para mejorar la situación de la familia... Otras sentencias...

En torno a la 01:33 horas, ya 25 de mayo y tras once horas en la calle, la Santísima Virgen de la Esperanza entraba en la Santa Iglesia Catedral de Sevilla.

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