También les ha pedido perdón "por los pecados de omisión por parte de líderes de la Iglesia que no han respondido adecuadamente a las denuncias de abuso presentadas por familiares y por aquellos que fueron víctimas del abuso". Esta actitud, según ha comentado, lleva a un "sufrimiento adicional" para quienes habían sido abusados y "puso en peligro a otros menores que estaban en situación de riesgo".
En este sentido, ha calificado de "culto sacrílego" estos abusos. "Es algo más que actos reprobables. Es como un culto sacrílego porque esos chicos y esas chicas le fueron confiados al carisma sacerdotal para llevarlos a Dios, y ellos los sacrificaron al ídolo de su concupiscencia. Profanan la imagen misma de Dios", ha remarcado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario